Descanse en paz un hombre que honró, con pasión y obra, a la arquitectura y a la Fiesta Brava.
Este jueves falleció el arquitecto Mario del Olmo, a los 90 años de edad, por causas naturales. Su deceso ha causado hondo pesar en el ámbito taurino, donde fue una figura ampliamente querida y respetada, no solo por su trayectoria profesional, sino por su calidad humana y su inquebrantable afición a la Fiesta Brava.
Conocido afectuosamente como “El Arqui”, desde temprana edad estrechó lazos con el campo bravo al entablar amistad con el ganadero Hugo García Méndez, relación que lo llevó a frecuentar las ganaderías tlaxcaltecas y a profundizar una pasión que incluso lo llevó a vestirse de luces como novillero.
Formado como arquitecto, obtuvo una beca para ampliar sus estudios en Europa. Durante su estancia en España sostuvo una cercana amistad con el matador venezolano César Girón, vínculo que reafirmó su cercanía con el toreo desde una perspectiva universal.
Ya de regreso en México, ejerció su profesión con brillantez, dejando obras de gran relevancia. Entre ellas sobresale el proyecto del Auditorio de la Guelaguetza, diseñado en 1968, cuya construcción fue autorizada por el entonces presidente Luis Echeverría Álvarez.
Su aportación al mundo taurino fue igualmente significativa. Participó en la construcción de la plaza de toros de Villahermosa, Tabasco; del auditorio “Silverio Pérez” de la Asociación Nacional de Matadores; así como en la remodelación de la Plaza México, cuando fue invitado por su amigo Jesús “Chucho” Arroyo a integrarse al Patronato Taurino.
En el ámbito personal, contrajo matrimonio con Dalel González Zarur, ligada a los ganaderos de Coaxamalucan. De este matrimonio nacieron los matadores Mario y Mariano del Olmo; el primero, hoy apoderado y ganadero, y el segundo, actual gerente de la empresa Espectáculos Monterrey. Asimismo, le sobreviven sus hijas Dalel, artista plástica, y Amira, abogada.
Sus restos son velados en la Agencia Gayosso Félix Cuevas a partir de las 14:00 horas.
Entretendido se une a la pena que embarga a familiares y amigos, y expresa sus más sinceras condolencias.
Descanse en paz un hombre que honró, con pasión y obra, a la arquitectura y a la Fiesta Brava.

