Plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara. Por Chano Sandoval.
Domingo 25 de octubre de 2026.
Toros de José María Arturo Huerta, de divisa rosa, blanco y oro, para el rejoneador Emiliano Gamero y los matadores Saúl Jiménez Fortes e Isaac Fonseca.
La amenaza de lluvia que acechaba a Guadalajara alejó de los tendidos a una buena parte de los aficionados. Quienes acudieron a la cita con el toro presenciaron una tarde de emociones contadas, en la que hubo materia prima para conseguir bastante más de lo que finalmente quedó en el ruedo.
Abrió plaza “Cristalino”, al que Emiliano Gamero lidió montando a Huracán, con el que dio muestras de su dominio del toreo a caballo, girando en la cara del toro y llevándolo prendido a la grupa. El de Huerta tenía clase y acudía con alegría a los cites, condiciones que permitieron al caballista encender los tendidos en banderillas, exponiendo las cabalgaduras y consintiendo la cercanía de los pitones.
Los forcados rubricaron una buena pega al primer intento, a cargo de Alejandro Batista. Montado en Hijo del Sol, Gamero dejó un rejón de muerte caído y trasero. Hubo que recurrir al descabello y, después de cuatro intentos y un aviso, dobló el toro. El jinete se concedió por su cuenta una vuelta al ruedo que fue protestada por el respetable, mientras que el toro “Cristalino” recibió el homenaje del arrastre lento.
Saúl Jiménez Fortes, de noche y oro, hizo el paseíllo desmonterado por presentarse en esta plaza. Su primero fue “Recordado”, al que intentó saludar a la verónica, pero el animal acusó pronto su debilidad, perdiendo las manos. Después de banderillas pasó más tiempo echado en la arena que en pie, por lo que la autoridad ordenó su cambio.
Salió entonces “Buena Estrella”, segundo bis. Fortes recorrió el orden de la lidia y dejó el primer reserva para su segundo turno. Con chicuelinas al paso condujo al toro al caballo y después intervino en un quite por delantales.
Brindó al público y comenzó la faena junto a tablas, doblándose con el animal para llevarlo hacia los medios. Por el derecho, el toro salía de los muletazos con la cara alta y enganchaba la tela. Al natural tampoco terminó de romper. A las dificultades se sumó el viento, que descubría el engaño y estorbaba la labor del malagueño. Las mejores tandas llegaron por el pitón derecho, aunque sin alcanzar la rotundidad necesaria para levantar la faena. Falló con la espada y terminó al primer golpe de descabello. Salida al tercio.
El tercero, “Gran Amigo”, correspondió a Isaac Fonseca, vestido de rosa mexicano y oro, quien lo saludó con verónicas aceleradas, sin acabar de templar la embestida.
Con la muleta se le vio toreando sobre las piernas, sin encontrar la distancia que pedía su adversario. El toro ofrecía posibilidades de triunfo, pero el moreliano no logró aprovecharlas ni darle a la faena la continuidad que reclamaba su embestida. Hubo más movimiento que mando y se fue diluyendo una oportunidad que merecía mejor respuesta. Estuvo errático con los aceros. Silencio para el torero y vuelta al ruedo para el toro.
Gamero recibió a su segundo, “Di que sí”, con la antigua suerte de la garrocha. Antes de banderillear se dejó llegar al toro, girando en su cara y provocando la emoción de los tendidos con la cercanía de los encuentros.
Para colocar las banderillas quitó el freno y las riendas a su corcel, gobernándolo únicamente con las piernas, en una demostración de doma que prendió entre los aficionados. René Tirado, el forcado cong fa sentido de esta plaza, consumó una pega magistral y se llevó una de las ovaciones de la tarde.
Gamero volvió a matar mal, pero la petición de oreja fue mayoritaria y el juez terminó por concederla. El trofeo, único del festejo, tuvo también correspondiente protesta.
El quinto fue “Caramelo”, primer reserva de la ganadería titular, lidiado por Saúl Jiménez Fortes. Acudió con fuerza al caballo, aunque sin meter la cara, y después del tercio de varas el malagueño se ajustó en tres chicuelinas muy ceñidas.
Comenzó la faena de muleta con doblones de castigo. Ya en los medios se mostró voluntarioso y consiguió algunos buenos muletazos por el derecho, pero fueron esfuerzos aislados, sin la ligazón suficiente para hacer crecer su labor y conectar con el tendido. La disposición no alcanzó para redondear la faena. Falló en varias ocasiones con la espada y escuchó silencio.
Cerró plaza “Secreto”, para Isaac Fonseca, quien comenzó su faena de muleta de hinojos y resultó arrollado, sin consecuencias que lamentar. Ya de pie logró una buena tanda de naturales, asentadas las zapatillas en la arena, y añadió después otras series de mérito, aunque sin terminar de dar cuerpo a su labor.
Dejó media estocada caída y comenzó un penoso desfile de intentos con el descabello. Fueron más de diez, con dos avisos de por medio, hasta acabar con el toro. Pitos.
Faltaron emociones en El Nuevo Progreso y sobraron fallos con los aceros. Los de Huerta cumplieron y algunos ofrecieron condiciones para un triunfo de mayor peso. Gamero se llevó la única oreja, entre protestas. Los de a pie quedaron a deber. Hubo toros para más, pero faltó mando para aprovecharlos.
Foto: Guillermo Espinoza


